Smile

Fecha: 19.10.2018 22:00
Precio: Anticipada: 10€ / Taquilla: 12€
Puntos físicos: Pícaro

SMILE

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SMILE
Texto: Adela Ucar

El estudio de Sweet Saul Music se encuentra en los bajos de un edificio de barrio de Sopelana, un pequeño pueblo vizcaíno con gran fama entre los surfistas, a cuyas playas acuden cientos a diario para disfrutar de las olas. Entre ellos John Franks líder de Smile. Y precisamente un baño de surf ha precedido o cerrado muchas de las sesiones de estudio que la banda ha necesitado hasta completar su cuarto disco, que verá la luz en primavera tras año y medio de silencio.
"Haciendo surf es donde uno celebra lo bueno y se olvida de lo malo", asegura John Franks. Escuchando los arreglos, el ritmo y la energía de su nuevo álbum "Happy accidents" uno puede hacerse a la idea de que para acometer una obra tan exigente hay que llegar cargado de entusiasmo. Y de que quizá esos "happy accidents" no fueran tan fortuitos.
¿Qué surge antes, la creatividad o la intención? John, nacido en Weymouth (Reino Unido), cantante y compositor de Smile, tenía muy claro que con este nuevo disco quería evolucionar hacia un sonido más contemporáneo, comprometido con el desarrollo artístico de la banda. Desde sus inicios el núcleo duro de Smile lo forman también Ferdy Martinez Bretón, bajista y exlíder de la banda de garaje Gravestones, y Javi Gonzalez, batería y excomponente de Little Fish, imprescindible en la escena bilbaína de los años 90. Entre los tres producen sus discos democráticamente, todos aportan su opinión y toman decisiones creativas. John compone pero muchas veces es Ferdy, alma gestora del grupo, quien tiene la última palabra. Decidieron que querían aportar algo nuevo a su música. Y para ello recibieron al productor Antonio Garamendi cuya colaboración ha resultado en la sustitución de las guitarras rockeras y ritmos folk que caracterizaran anteriores álbums de la banda por sonidos electrónicos, programaciones y una energía desbordante en sus piezas más bailables.
Aunque energía nunca les faltó. La luminosidad y positividad acompaña a Smile desde su nacimiento en 2007 y su nombre hace gala de ello. Su primer disco "Painting the sun one colour" ofrecía "10 canciones como 10 soles", como se dijo entonces. Temas que hablaban de lifestyle playero, de amor, de la juventud, en los que se adivinaba la influencia de Neil Young, Lovin´ Spoonful y te trasladaban a los años 60 de la Costa Oeste. Con su calor veraniego rompieron el hielo y comenzaron a darse a conocer a nivel nacional, llegando a compartir escenario con artistas como Wilco, The Waterboys, Sunday Drivers, Bart Davenport...
Después llegó "All Roads lead to the Shore" (2011) para el que incorporaron a un segundo guitarrista que aportó un carácter más rockero. Su interesante apuesta sedujo a músicos de gran prestigio como Johnny Kaplan o Neal Casal, que colaboraron en el disco. Con una extensa gira se dieron a conocer al gran público y a los medios de comunicación, su "Do as I want" se convirtió en el santo y seña más reconocible del grupo y su potente directo en su carta de presentación.
La música es su proyecto de vida. Aprendió a tocar la guitarra para plasmar en acordes las composiciones musicales que se agolpaban en su cabeza. Pero además de músico John Franks es artista y su creatividad, una necesidad vital de expresión y creación, está plasmada en todo el material gráfico y visual de la banda. El mismo mimo y exigencia que Smile tiene para con su música está reflejado también en los más de diez videos que han creado. Las portadas de sus discos, posters para los conciertos, diseños de camisetas y fotografías de promoción. Todo es una muestra de la creatividad de John Franks y del compromiso de todo el grupo por crear una unidad entre su sonido y la imagen que proyectan. Siguiendo sus activas redes sociales (@smileisaband) se percibe claramente que el espíritu de Smile es el de un ser de alma libre en un eterno verano, los pies descalzos, salitre en el pelo y poco peso en su mochila. Ese es su ADN y lo alzan orgullosos como bandera.
Esta apuesta creativa por complementar su música con material gráfico determinó el lanzamiento en 2012 de "Seasides", un EP digital de cinco canciones que llegaron acompañadas de sus respectivos videoclips y que consiguió una enorme repercusión en redes sociales. En "Perfect Holiday" el artista francés Karim Rejeb colaboró con la banda dando vida a unos clicks muy surferos que cabalgaban olas de todo tipo en un stopmotion con un realismo impactante. Consiguió más de 10 millones de reproducciones y dio la vuelta al mundo.
No sorprende que tarde o temprano llegara una colaboración con una marca de surf. Y lo hizo hace 4 años cuando Smile acordó la grabación de su tercer álbum "Out of Season" (2013) en el Drop in Studio de Quiksilver en San Juan de Luz (Francia). Hasta allí se llevaron a Saúl Santolaria, propietario de Sweet Saul Music, fundamental para esta banda desde sus inicios. Estuvo presente ya en la grabación de sus primeras maquetas, acompaña a John en sus demo y ha participado en cada uno de los discos de Smile hasta la fecha. Quizá la capacidad innata que Saúl tiene para potenciar que los artistas que se ponen en sus manos conecten con su yo más interior, tuvo algo que ver en que este disco incluyera algunas de las canciones más intimistas de Smile, a caballo entre el rock clásico de sus anteriores trabajos y el neofolk característico de bandas contemporáneas del otro lado del Atlántico.
Smile ha hecho muestras de una evolución constante a lo largo de todos sus discos, buscando nuevas influencias y sonidos, reinventándose sin perder su esencia. Pero esa transformación es ahora más latente que nunca. El cambio es perceptible tanto a nivel compositivo como de producción. Los seguidores de Smile reconocerán a la banda en este álbum pero no cabe duda de que se sorprenderán ante este nuevo camino que por primera vez se desmarca del rock tras 10 años de sólida relación.
De momento hemos podido saborear el primer adelanto "When the Lights Change", una inyección irrefrenable de ganas de ponerse en movimiento y bailar como si nadie nos estuviera mirando, con un ritmo profundo que nos lleva a sacar al animal de discoteca que llevamos dentro. Y prometen más. Descubriremos "Light you up" con la llegada del disco, pero ya adelantan que vendrá acompañado de un videoclip en el que fusionan el freestyle del skate propio de los '80 con el John Travolta de "Fiebre de sábado noche". Killian Martin, campeón del mundo de Freestyle y protagonista de multitud de videos virales, será su protagonista. Promete y mucho.
¿Cual fue la semilla, la línea de partida que originó este punto y aparte, este borrón y cuenta nueva? Si tuviéramos un mapa del tesoro encontraríamos la cruz marcada sobre "City Girl", el single de su anterior álbum.
"No sé bien qué fue lo que me inspiró para componerla, pero fue una semana muy productiva", reconoce Franks. A penas 20 días antes de cerrar la grabación de su tercer álbum "Out of Season", John llegó al estudio con esta canción que descolocó a todos. Su dinamismo era completamente distinto a la atmósfera que querían recrear en "Out of Season", un disco neofolk en el que había una unidad entre todas las canciones. Eran pura luz de atardecer de finales de verano. "City Girl", en cambio, trinaba como lo hacen los pájaros en una brillante mañana de primavera. "No encajaba en el disco, pero ese mismo día en el estudio todos nos pusimos de acuerdo en que "City Girl" debía incluirse en él. Tenía algo que nos hacía vibrar." Y no se equivocaron. "City girl" se convirtió en el single, en la canción más reconocida y aclamada por el público.
"Después de años subidos a los escenarios, sabes apreciar cuando una canción ha calado. Sonaban los primeros acordes de "City Girl" y notábamos que la gente tenía ganas de moverse. Quisimos darles más".
John Franks tenían un as guardado en la manga. Aquella productiva semana que dio lugar a "City Girl" había compuesto una canción más que vibraba en la misma sintonía: "Such a long time". Se convirtió en el primer tema del nuevo disco, en el punto de partida para comenzar a crear los otros 9 que completan "Happy accidents".
En cierto modo, las letras de su nuevo álbum reflejan la encrucijada en la que se ha visto la banda. Seguir haciendo aquello que sabían hacer o romper con todo y apostar a lo grande. "Born again" plantea una pregunta directa: ¿qué harías si volvieras a nacer? "Nothing exciting" habla de la nostalgia de la juventud perdida entre dos personas que llevaban mucho sin saber el uno de otro, que confluyeron en la rebeldía y frescura de la adolescencia y se vuelven a encontrar ahora, en el hastío de una vida rutinaria. "Another day gone" recrea el paso de los días sentado en una oficina con una mierda de vistas, viendo evocadoras imágenes en Internet, mientras de la pared cuelga un mapa atestado de chinchetas que marcan los destinos deseados.
Hay un mensaje de fondo común en varios temas: qué hacer en esa situación, qué hacer cuando tu vida no es la que deseabas, que hacer ante tu última oportunidad. Quizá lo que quieran hacer con este disco sea actuar de revulsivo, ser la chispa que encienda la mecha, como proclama el que será su single "Light you up". Si buscamos una respuesta, la encontraremos en el propio cambio de estilo de la banda. Uno puede reinventarse tantas veces como quiera, puede cambiar su vida si lo desea, porque nunca es tarde para intentar realizar tus sueños.
Más festivaleros que nunca, este verano será más verano cuando los componentes de Smile se suban al escenario, desplieguen su sonido y nos contagien de la ilusión por su lifestyle playero, su apuesta por la positividad, por su utopía. Escuchándoles uno piensa que la vida sería mucho más luminosa y divertida si abundaran los grupos como ellos.